:: TXOPITEA :: BIO ::



Txopitea en su estudio. 1996


El Camino recorrido es fecundo, amplio y muy diverso. La continuidad se manifiesta fragmentaria e interrumpida constantemente por el cambio, la evolución y la llegada de nuevos motivos y propósitos.

Daniel Txopitea es un autor que mantiene de modo constante un axioma de búsqueda e investigación, inquieto motor de unas experiencias plurales y en distintas areas de expresión, desde la práctica de la pintura, su principal actividad, hasta la literatura, el diseño, la fotografía, la edición de grabados y una labor dinamizadora de la vida cultural, así como el estudio de la historia, la etnología, la antropología y la estética.

A lo largo de su trayectoria plástica, el artista muestra el constante esfuerzo por mantener viva la llama creativa. Para ello no solo bucea en el legado cultural del Pais Vasco sino que se extiende y conecta con los presupuestos intelectuales y artísticos del momento.

La variabilidad de sus intereses, queda patente en el desarrollo de diferentes etapas creativas que ponen en crisis la idea de unidad y estilo, como corresponde a los distintos momentos vividos. Un compromiso que le lleva tanto al desarrollo de una obra en marcha, como a participar activamente en la vida social y cultural de su entorno.

Hijo de artesanos armeros, nace en 1950, en Ermua y fallece en Zarautz en 1997, pueblo al que se traslada a vivir en 1976.



Txopitea nace el 24-02-1950.

Pronto somete a criba personal los análisis poéticos y conceptuales de Jorge Oteiza, su autor de cabecera. Tras unos inicios en los que se sitúa entre el expresionismo y el cubismo, viaja a las profundidades del ser, encuentra los ecos antropológicos del pasado, bucea en la mente y afronta el trabajo con una obra hermética y compleja.

Txopitea relaciona el fermento oculto del medievo con las raíces míticas de la cultura popular vasca. Descubre un subconsciente colectivo que enfrenta al inconsciente individual del surrealismo. Y lo hace con una factura virtuosa y vinculada al modelado y las perpectivas renacentistas. Un programa compuesto por muchos engranajes con los que desarrolla una obra iniciática muy personal que forma parte de la revitalización del arte vasco de los años 70. En este tiempo realiza un trabajo inquietante, capaz de emocionar, sugerir y dar a conocer los recovecos y abismos de la mente.



Adarki Gaitsustean.1973

Y además lleva a cabo una intensa actividad en el campo de la promoción y el debate artístico, formando parte de las dos versiones del colectivo “Gorutz” y plantea una convergencia de jóvenes artistas vascos (1975), así como participa en las reuniones de Enkoari y Lekarotz.

Al comienzo de los 80 asume la visión de cierta realidad, así como la experiencia vital y cotidiana de las vivencias. Una cierta transvanguardia en la que acerca la vegetación al primer plano, reproduce viejas imagines, asiste emocionado a escenas del entorno o se entrega expresivamente a la fruición del momento.



Fuga con espectador.1985


Más adelante, de nuevo encuentra el poso de la representación renacentista y se acerca a un universo cargado de hierático ritualismo, intimidad vivencial y añoranza estética.

En la última etapa lleva a cabo distintas investigaciones y experimentos. Asume problemáticas conflictivas desde una voluntad por permeabilizar una conciencia linguistica diferente o se refugia en el análisis plásticos que le conducen a congelar el gesto a utilizar arena o estructurar geométricamente, en un proceso reflexivo.

Finalmente Oteiza, sera el catalizador del análisis de formas geométricas muy concisas y lacónicas con las que ilustra convincentes análisis plásticos. En estos últimos pasos, desmonta la expresión para vincularse a la pureza de medios. Es el final de un proceso pleno de interrogaciones y experimentaciones. Un esfuerzo serio, concienzudo y riguroso.



S/T. Oleo/ Lienzo. 1993


Desde su muerte se han celebrado numerosas exposiciones retrospectivas en memoria del artista por todo el Pais Vasco.

En Octubre del 2004 se ha dado lugar la última exposición antológica, en el Aula de Cultura de la BBK de Bilbao. Esta exposición de pintura se reunieron un centenar de obras , con el fín de daar conocer la trayectoria plástica de un artista que no sólo buceó en el legado cultural del País Vasco sino que se extendió y conectó con los intelectuales y artístas del momento.

Para más información, se encuentra disponible el catálogo editado por la BBK, bajo el título ‘Daniel Txopitea, Saber, pensar y soñar’.

Texto de Xabier Sáenz de Gorbea
‘Daniel Txopitea, Saber, pensar y soñar’ © 2004